Libertadores 2002 – River Plate 1×2 Grêmio

by
2002 river ida tinga afp

Foto: AFP

Grêmio e River já se enfrentaram nas Oitavas-de-final da Libertadores de 2002. O tricolor havia terminado a primeira fase em primeiro lugar do Grupo 2 (com Cienciano, 12 de Octubre e Oriente Petrolero), enquanto os Millonarios haviam se classificado na segunda posição do grupo 7 (com América do México, Talleres e Deportivo Tuluá).

O jogo de ida foi disputado numa quarta-feira, 21h40 em Buenos Aires. A curiosidade é que não houve nenhum tipo de televisionamento para o Brasil ( Globo só foi comprar os direitos de tranmissão a partir da semifinal).

As duas equipes atuaram no 3-5-2. O Grêmio, que estava pressionado pela derrota de 5×1 para o Atlético-PR no Olimpico 4 dias antes, contava com dois atletas que viriam a se tornar pentacampeões em poucos meses: Anderson Polga e Luizão (que fazia sua primeira partida como titular do Grêmio). Pelo lado do River atuaram Ortega, Husain e Celso Ayala, que também iriam para Copa da Coréia e Japão.

Ortega acabou sendo substituído logo aos 12 minutos por D´alessandro (que estava sendo observado in loco, juntamente com Cavenaghi, por Roberto Bettega e Omar Sivori, emissários da Juventus).

O River saiu na frente com um gol de Chaco Coudet no início do segundo tempo. Tinga empatou aos 12 minutos (aproveitando assistência de Luizão) e Gilberto fez o gol da vitória aos 45 minutos, concluindo contra-ataque puxado por Fernando Menegazzo (lembro de discussões se ele poderia formar a dupla de volantes junto com Tinga).

2002 ida river ole

Foto: Olé

RAÇA DO GRÊMIO CALA O RIVER E O MONUMENTAL.
Equipe de Tite venceu por 2 a 1 o adversário argentino, ontem à noite, em Buenos Aires. Tinga e Gilberto marcaram os gols.

      O Grêmio teve, contra o River Plate, a fúria e a indignação completamente ausentes da tragédia chamada Atlético-PR. Teve Martini em noite de poesia em Nunez. Teve, também, Polga, Claudiomiro, Tinga, Luizão. A vitória por 2 a 1 resgatou o orgulho abalado do time e engatilhou poderosamente a vaga para as quartas-de-final da Libertadores da América.
     O Tricolor precisa de apenas um empate simples, na revanche com os argentinos, dia 2 de maio, no Olímpico. Ontem, o primeiro tempo foi marcado pelo equilíbrio entre as duas equipes. Marcação fechada de lado a lado. Poucos espaços disponíveis para jogadas de ataque.
     Coudet fez 1 a O para o River, logo a dois minutos da fase final. A desvantagem não abalou a determinação gremista. Tinga empatou aos 12, finalizando jogada ente Gilberto e Luizão. No final do jogo, aos 45, um contragolpe protagonizado por Fernando encontrou Gilberto bem colocado. O lateral-esquerdo não vacilou e mandou a bola para o fundo das redes. Loucura gremista no Monumental.” (Antônio Celso Sampaio – Jornal O SUL – Porto Alegre, quinta-feira, 25 de abril de 2002)

TITE FESTEJA VITÓRIA NO CAMPO.
      O técnico Tite festejou intensamente a vitória de 2 a 1 sobre o River Plate. O treinador, criticado pelo fracasso diante do Atlético-PR, invadiu o gramado no final da partida em Nunez, e abraçou cada jogador. Lembrou que foi o triunfo da vontade em Buenos Aires.  A emoção gremista era visível e seguiu dentro do vestiário na noite fria de Buenos Aires.
     Ontem, pela Libertadores, Olmedo 0x5 Morellia, Montevideo Wanderes 2×2 Nacional.
   Definições – O meia Zinho não é mais o batedor oficial de penalidades máximas do Grémio. O aproveitamento deficiente do capitão gremista, basta lembrar o erro cometido contra o Atlético-PR, no sábado passado, levou o técnico Tite a indicar Anderson como o novo cobrador de pênaltis do time.” (Jornal O SUL – Porto Alegre, quinta-feira, 25 de abril de 2002)

2002 river 1x2 gremio fabian gredillas gilberto b

Foto: Fabian Gredillas (O Sul)

GREMIO FUE LA PESADILLA DE RIVER EN EL  MONUMENTAL

Tras ir venciendo 1-0 con un gol de Coudet, el equipo de Ramón Díaz no pudo mantener la diferencia y terminó cayendo por 2 a 1; Tinga y Gilberto, los tantos brasileños

River tendrá que batallar en Porto Alegre, si quiere seguir en la Copa Libertadores, luego de caer en el Monumental por 2 a 1 frente a Gremio, en el encuentro de ida de los octavos de final del certamen. La noche no empezó bien para los millonarios , Ariel Ortega, en duda para el encuentro, fue finalmente titular, pero sólo jugó unos minutos y debió ser reemplazado por resentirse de una lesión. En la segunda mitad, el equipo de Ramón Díaz arrancó en busca del gol, y a los 2 minutos lo encontró con Eduardo Coudet.

Gremio respondió con el empate de Tinga y Gilberto, sobre el final del match, liquidó el pleito, para dejar a River sin reacción, en un encuentro que nunca pudo dominar. Ahora deberá vencer si quiere seguir en el certamen, cuando visite Porto Alegre el jueves de la semana próxima” (La Nacion, 24 de abril de 2002)

DESILUSIÓN: GREMIO SE QUEDÓ CON EL FESTEJO EN EL MONUMENTAL

River perdió 2 a 1 en el primer partido por los octavos de final; estuvo en ventaja, pero careció de claridad y peso ofensivo

La consigna tenía en la previa varios atractivos. Extender la marcha triunfal del Clausura en la Copa Libertadores; hacerse fuerte ante un rival brasileño de peso; marcar varios goles de diferencia para ir con aire a la revancha en Porto Alegre; desquitarse del equipo que le aguó el debut de Ramón Díaz en su regreso como DT millonario, ya que el 22 de julio último con derrota por 4 a 2 en el Monumental, por la Copa Mercosur… Pero River recibió un cachetazo sobre el final . Porque en el último minuto se quedó con las manos vacías en un partido que comenzó ganando. Sí, los millonarios perdieron 2 a 1 en el Monumental e hipotecaron sus chances de cara a la revancha de la semana próxima. ¿El concepto? Más allá de mostrar voluntad para atacar siempre, no fue claro para crear peligro y, cuando lo hizo, falló en la definición. La noche había arrancado mal. A los 12 minutos Ortega se fue lesionado; y en la acción siguiente Polga se perdió solo el gol de Gremio debajo del arco de Comizzo después de un anticipo de Luizao a Coudet.

Eso despertó a Coudet y también a Alejandro Domínguez, que empezaron a ganar terreno por el sector derecho. Intentaron con chispazos y contestaron con remates de D´Alessandro (el reemplazante del Burrito) y de Domínguez, que desvió muy bien el arquero Eduardo. Coudet, uno de los más movedizos, volvió a tener el gol tras una salida en falso del guardavallas, pero rechazó justo Claudiomiro.

En medio del vértigo, así como empujó para hacer la diferencia frente a una defensa que dio ventajas, River también sufrió atrás cada vez que Gremio movió rápido la pelota en ataque. Como a los 30 minutos: en un contragolpe, Roger le ganó la posición a Garcé y lo dejó solo a Luizao frente a Comizzo, pero su cabezazo se fue inexplicablemente al lado del palo izquierdo.

River se descontroló. Claudio Husain le dio una patada terrible a Tinga en la mitad de la cancha y no se justificaba otra medida que la expulsión, pero el árbitro sólo le mostró la tarjeta amarilla.

River tuvo problemas cuando Tinga, Gilberto y Zinho manejaron la pelota. Por ese motivo terminó sin peso arriba y con remates de media distancia sin dirección de D´ Alessandro y Ledesma.

En el comienzo de la segunda etapa River mostró decisión (no así claridad) para quebrar la resistencia de Gremio. Y lo consiguió al minuto con un zapatazo de Coudet , que se desvió en Emerson y se metió en el ángulo superior derecho de Eduardo.La jugada del gol, más allá de la asistencia de D´Alessandro (sufrió la marca de Anderson Lima), no fue limpia.

Gremio, con poco, logró el empate con un tiro al medio del arco de Tinga (uno de los mejores hombres visitantes) en su primera llegada luego de estar abajo en el marcador. El volante brasileño recibió demasiado solo, lejos de las marcas de Coudet, Zapata y Rojas y no perdonó. Con la igualdad, subió el vértigo del partido y Ramón Díaz movió el tablero: ingresaron Cambiasso y Franco por Ledesma y Coudet. Eduardo evitó el segundo de River en un gran remate de zurda de D´Alessandro. Más tarde, fue otra vez Eduardo el que se lució ante un disparo de Zapata que buscaba el ángulo superior izquierdo.

El equipo brasileño cruzó pocas veces la mitad de la cancha, pero le alcanzó para complicarlo. River tuvo su chance con el Chori Domínguez, que sorprendió con un derechazo que le sacó astillas al travesaño. Pero no hubo caso. Quedaba un indicio más para confirmar que no era la noche de River. Gilberto , sobre el final, batió a Comizzo entrando por el medio del área. Ahora, más que nunca, todo dependerá de River.

Ortega, apenas doce minutos

Las lesiones de Ariel Ortega preocupan a Ramón Díaz. El volante, que arrastraba una molestia en el isquiotibial de la pierna derecha, sintió un pinchazo y tuvo que abandonar la cancha a los 12 minutos del primer tiempo y dejarle su lugar a Andrés D´ Alessandro. El jujeño estuvo en duda hasta último momento, pero pese a sentir una molestia en la zona inflamada, igual quiso ser titular.”  (La Nacion, 25 de abril de 2002)

“COPA LIBERTADORES: EL EQUIPO BRASILEÑO DERROTO A RIVER POR 2 A 1 EN EL MONUMENTAL

Gremio hizo un negocio redondo en el final
El equipo de Ramón se puso en ventaja con un gol de Coudet al comienzo del segundo tiempo. Después, Tinga y Gilberto dieron vuelta el resultado a favor del Gremio. La revancha se jugará el próximo jueves en Porto Alegre.

Si el empate lo complicaba, ese gol postrero de Gilberto, el triunfo de Gremio en definitiva, le oscureció el camino a River en estos octavos de final de la Libertadores. Lo cierto es que River no tuvo fútbol y cayó en su propia cancha, y por sus propias limitaciones. Ahora deberá cambiar, pronto y mucho, si pretende seguir en el torneo.

Desde el arranque River quiso arrinconar a Gremio pero lo suyo fueron más insinuaciones que otra cosa. Toda la noche fue así. Y el equipo brasileño, tranquilo, sin desesperarse, salió con un plan:jugar con la desesperación de su anfitrión. Y a medida que fueron pasando los minutos, Gremio aprendió a controlar los momentos. Con orden en el fondo y una salida prolija en el medio incluso se acercó peligrosamente a Comizzo en aquel primer tiempo en el que no se pudo quebrar el cero a cero. Un tiro de Anderson Polga que se perdió cerca del palo derecho y un cabezazo de Luizao que se fue cerca del otro poste, quedaron como fieles testimonios.

Apenas reemplazó a Ortega, D”Alessandro entró enchufado, pero fue solo por unos minutos. Enseguida se diluyó entre la medianía, en la que “sobresalían” los errores de Garcé en el fondo y los de Ledesma en el medio. A propósito de Ortega: fue arriesgada la determinación de hacerlo jugar teniendo en cuenta que a River se le viene un partido clave con Racing y enseguida la revancha con el Gremio para ver quién sigue y quién se baja de la Copa. El Burrito estuvo 12 minutos en el campo, pero apenas jugó los primeros 6, hasta que acusó el dolor. Luego permaneció dentro del rectángulo verde solo para esperar que D”Alessandro no ingresara frío.

Bien ordenado atrás, entonces, Gremio manejó las urgencias de River por ganar de local. Emerson se les pegó como una estampilla a Ortega primero y a D”Alessandro después. Anderson Polga emergió con firmeza en el fondo y adelante Rodrigo Méndes preocupó al ser abastecido por Tinga y el veterano Zinho.

En este contexto River buscaba más sobre el sector derecho. Coudet le ganaba el duelo a Gilberto y hacia allí se recostaba el Chori Domínguez (eléctrico y veloz, fue el más peligroso en la primera parte) para prolongar en el terreno la búsqueda del equipo de Ramón Díaz. Por el otro lado no ocurría lo mismo. Zapata estaba más contenido. Y adelante Cavenaghi se metía entre los defensores visitantes. Y no pesaba en absoluto.

Cuando en el arranque del segundo tiempo Coudet, con un bombazo desde fuera del área (se desvió en Zinho) clavó el uno a cero en el ángulo superior derecho del arquero Eduardo Martini, el resultado se corrió hacia el lado de la injusticia. Pero no duró mucho. Diez minutos más tarde se reacomodó cuando Luizao cedió a Tinga y éste, con un derechazo bajo, estampó la igualdad.

Zapata, que mejoró en el complemento, pudo convertir pero el arquero visitante voló para echar su disparo al córner. También el segundo se le quedó atragantado a Domínguez cuando sacudió con un remate la unión entre el travesaño y el poste izquierdo. Hasta que, justo en el último minuto del partido, Gilberto puso el 2 a 1 y le dio la victoria Gremio. Una victoria que resultó una verdadera puñalada a las ilusiones del equipo argentino.

Las llegadas generadas por River sólo nacieron de atributos individuales, no hubo demostración de juego asociado, de producciones colectivas. Y ésto, definitivamente, es lo que más le debe preocupar a Ramón Díaz de cara a los noventa minutos de vuelta programados para el jueves 2 de mayo, en Porto Alegre.

Esto, claro, y el resultado en sí mismo. Porque si el empate lo complicaba, la derrota lo deja muy mal parado en la Libertadores. Tendrá que cambiar y mucho este River que se mostró cansado y sin ideas. Tendrá que hacerlo en una semana para seguir vivo en la Copa. Y tendrá que hacerlo antes, todavía, si quiere que Racing no le ponga una piedra grande en su camino como líder del Clausura.” (Clarin, 25/04/2002)

RIVER TAMPOCO TIENE EFECTIVO
River lo tuvo, pero por Eduardo, su propia falta de definición y hasta el travesaño, perdió un partido increíble. Si mete lo que no entró, allá puede darlo vuelta.

N o hay caso. Por donde se lo mire, la frase trillada le cae como anillo al dedo al partido: lo que no concretás en el arco rival, después lo sufrís en el tuyo. Pregúntenle a los hinchas de River, que vieron cómo su equipo fue y fue, cómo monopolizó el balón en buena parte del partido, pero también cómo chocó contra una noche fenomenal de Eduardo y con sus propias fallas a la hora de mandarla a guardar, que en definitiva es el objetivo de este juego.

Gremio, en cambio, hizo su trabajito. Fino, eh. Aguantó el chubasco, mostró el oficio suficiente para dormir el partido en los pasajes en que River quería imprimirle vértigo, y lo liquidó con dos estocadas a fondo, definiendo de la forma en que River debía haberlo hecho. Por eso ganó. Con el mérito adicional que significa darlo vuelta de visitante. Porque uno está acostumbrado a ver un equipo brasileño matando de contra (el mismo Gremio le dio esa medicina a River en la Mercosur el 22 de julio del 2001, con un 2-4 en el re-debut de Ramón), pero este Gremio, ducho, experimentado, no se desesperó estando en desventaja. Y en esta Argentina sin bancos, al final se llevó todo el efectivo que quedaba.

¿La historia ya está escrita? No, ni ahí. El equipo de Ramón demostró tener un volumen de juego importante como para ganar en cualquier cancha. Si el Burrito se recupera, D”Alessandro se enchufa, Coudet repite un partido como el de anoche y el Chori concreta lo que insinúa, la empresa no es imposible. Porque no siempre se erran tantos goles y si Eduardo ataja todos los días cómo lo hizo ayer, estaría en el Scratch y, que se sepa, en Brasil sólo piden por Romario.

Lo que no fue. River había salido como para comerse crudo a su rival. Fueron diez minutos a puro vértigo, en el que Domínguez ganaba en todo el frente del ataque y Coudet, en su función de volante—puntero, hacía todo con criterio. Ya sea unirse a Ortega para hacerle el dos-uno a Gilberto o directamente, desbordar a Roger. Pero River cometió el pecado de no apretar el gatillo. Y en la primera contra, el Gremio asustó feo con una entrada de Polga. Que tuvo dos efectos simultáneos: agrandó al Gremio tanto como aminaló el ímpetu de la banda. Y entonces el juego se hizo mucho más parejo, conformando una partida de ajedrez donde ambos contendientes parecían tener controlado el match.

En ese escenario, River fue un poco más, porque tuvo la pelota aunque no creó situaciones en proporción a ese dominio. Tuvo algunas, sí, pero la impresión general era que se trataba más de un juego estilo papi fútbol, con mucho toque y poca profundidad, que una búsqueda arrolladora. Digámoslo así: muy estético pero poco efectivo. Igual, parecía que ese dominio podía traducirse en el marcador en algún momento, porque River no dejaba nunca de jugar en el campo rival, mientras que el Gremio apelaba al foul táctico para cortar el juego y se encomendaba a las muy buenas noches de Eduardo y de Rodrigo Mendes, uno en cada área, como avisando que tampoco quería ser un mero partenaire.

En el segundo tiempo, River lo abrió rapidito. Y ahí sí parecía que se lo comía. Porque el Gremio necesitaba salir y más de uno se relamía pensando en los espacios para la contra. Pero no. Luizao, en uno de sus pocos aciertos, aguantó con oficio una bocha de Gilberto y se la abrió a Tinga que fusiló en el hueco que Comizzo dejó en su primer palo. Quedaba media hora para remar de nuevo. Y River se subió al bote. Fue y fue. Esta vez con más profundidad. Creó una, otra, y otra más. Pero entre Eduardo, la falta de precisión en la puntada final y hasta el travesaño (que paró un tiro del Chori) dejaron la chapa en empate. ¿Empate dijo? No, en el descuento, el Gremio facturó: Fernando desbordó a lo lateral brasileño y se la puso a Gilberto para que la empresa de River de seguir en la Copa, sea cuesta arriba, difícil. Pero no imposible.” ( Eduardo Castiglione, Olé, 25 abril de 2002)

ole tapa 2018 04 25

MACUMBA
River llegó 12 veces, hizo figura al arquero, pegó una en el palo. Gremio, con un par de escapadas, ganó 2-1 en el descuento.Si mete lo que no entró, allá puede darlo vuelta. a caption

SON BIENVENIDOS
A River le cuesta de local: en la Libertadores sólo le ganó al Tuluá, empató con Talleres y perdió dos veces. ¿Qué pasa? No sale a comerse crudos a sus rivales.

El Chori Domínguez recibe de espalda al arco, mete un taco con giro incluido para Cambiasso y queda de frente al arco, en la medialuna. El Cuchu se la devuelve de primera y lo deja en posición de gol. Pum, derechazo al ángulo y ¿golazo? La pelota pega en el travesaño y se va. Pocos minutos después Fernando corre como una gacela por la izquierda, 50 metros a toda velocidad, asiste a Gilberto y Gremio se lleva los tres puntos del Monumental…

Parece un trabajito de una bruja brasileña, pero es una película que se está viendo bastante seguido en Núñez. Sólo queda la nostalgia de aquellos equipos de Ramón Díaz que arrasaban con los rivales en el Monumental. Para este River 2002, ganar en casa es una tarea forzosa, desgastante, y no tan habitual como en otras épocas. Porque de los cuatro partidos de local que jugó en esta Copa Libertadores, sólo ganó uno (2-0 al Tuluá). Empató con Talleres (0-0), perdió 1-0 con el América de México y 2-1 anoche ante Gremio.

Es cierto, en los equipos del riojano que goleaban en los torneos internacionales estaban Crespo, Gallardo, Salas, Francescoli o Saviola. Aunque no se trata de una cuestión de figuras, porque el Chori Domínguez, D”Alessandro, Ortega, Coudet y Cavenaghi son jugadores desequilibrantes, de nivel internacional. El problema de fondo es que River no sale a la cancha con la actitud y la ambición de comerse al rival. Toquetea, juega lindo pero va poco a los bifes. Y los contrarios ya no le tienen miedo, sólo respeto. Es un déficit que también sufre en el Clausura: en Núñez empató con Chicago, Banfield y Chacarita.

River muestra los dientes más de lo que muerde. En los pies de Ledesma, D”Alessandro, Coudet y los dos de arriba tiene una estética atractiva, que encandila por momentos, aunque carece de definición. Generalmente se repite en la estrategia de ataque: si el Cabezón tiene el medio cercado, la pelota termina en Zapata o Coudet, centro y que sea lo que Dios o los defensores rivales quieran. Porque Sava juega en Gimnasia y Crespo se fue a Italia hace rato. Por eso ayer Cavenaghi, que cabecea bien cuando la bola le cae justo pero es mucho más efectivo con los pies, no tuvo ninguna situación de gol. Las ocasiones en las que River pudo haber convertido fueron tiros desde afuera del área, como el gol de Coudet.

Ramón se conformaba con ganar 1 a 0 y viajar a Porto Alegre con un equipo combativo y rápido para la contra. Quizá porque sabe que de visitante River juega más suelto, con más espacios y así los de arriba pueden explotar mejor sus virtudes. La jugada le salió mal, porque se topó con un Gremio ordenado y letal, que supo controlar a los generadores de fútbol que tiene River. Un River que sigue dependiendo exclusivamente de sus individualidades, que consume los minutos esperando una gambeta de Ortega, una genialidad de D”Alessandro o una definición salvadora del Torito Cavenaghi. Y si en la Copa no mandás en tu casa...” ( Jorge Luis Sierra , Olé, 25 abril de 2002)

“EL CHACHO GOLEADOR
Coudet le metió uno al Gremio y venía de festejar con Chacarita.

Cuando se hablan de estrellas en River, rápidamente se piensa en Ariel Ortega, en Andrés D”Alessandro, o el Cuchu Cambiasso. Pero por el carril derecho, con mucho recorrido, él llama la atención más allá de su cabellera platinada: Eduardo Coudet es un jugador importantísimo en el equipo de Ramón. Al punto que no tiene un reemplazante de su nivel (Ariel Franco ataca a toda velocidad pero no tiene su lectura del juego, el Turco Husain se pierde cuando lo corren a la derecha). Encima, ahora el Chacho está llegando al gol: le hizo uno a Chacarita, el domingo, y le metió otro al Gremio.

Contra los brasileños, se lo notó afilado, enchufado, pasando a toda velocidad de zona defensiva a la ofensiva. Y buscando el arco rival, incluso antes del gol había probado con un tiro libre (las pelotas paradas son propiedad de Ortega, aunque esta vez las manejó el Chori Domínguez hasta que Coudet le robó una).

De todos modos, el volante con banda larga no pudo terminar el juego: a los 27 minutos del segundo tiempo, Ramón decidió que le dejara su lugar a Franco. En ese momento también ingresó Cambiasso por el Lobo Ledesma. Pareció que al ver que no podía encontrarle la llave al partido (iban 1-1), el Pelado guardó a dos jugadores importantes para el clásico contra Racing. Si con el empate se presentaba complicado pasar de ronda en Brasil, más complejo será levantar una derrota en Porto Alegre. Aunque, si el Chacho sigue su racha de goles…”  (Olé, 25 abril de 2002)

¡POBRE BURRITO!
Ortega se arriesgó por el equipo, pero aguantó sólo 12 minutos en la cancha. ¿Jugará con Racing?

¡Arieeel! ¡Arieeel! ¿Podés?”.

No, Ramón, Ortega no pudo. Al final, el Burrito no aguantó los dolores en la pierna derecha y apenas estuvo 12 minutos en la cancha con el Gremio. Por las dudas, el Pelado ya prende unas velas para que el jujeño pueda jugar ante Racing, el domingo. Pero…

Las dudas. Con molestias y entre algodones, Ariel se levantó más temprano que el resto de los concentrados y se fue con el Pelado (“me sorprendió. No le dolió, salió por precaución. Me había contado que estaba bien”, había dicho un sorprendido Ramón el martes) y Omar Labruna a una de las canchas auxiliares del Monumental. Ahí, probó su pierna durante un loco y entendió que valía la pena arriesgar: “La idea es jugar, vamos a ver…”, dijo convencido, a minutos de las 21. Un rato más tarde, recibió la primera ovación de la noche al salir entre los titulares. Los hinchas le reconocieron el sacrificio, pero la pierna le pasó una factura: la contractura en la cara posterior del muslo derecho no lo dejó ni mover.

A los cinco minutos del inicio sintió dolor. A los seis, se agarró la pierna, gesto que motivó al DT a mandar a calentar a D”Alessandro. A los ocho, el jujeño elongó y casi no volvió a tocar la pelota. El tiempo le alcanzó para una pisadita y dos toques. Apenas para eso: a los 12 minutos fue reemplazado por el Cabezón. Aplauso, medalla y… hielo para Orteguita.

Maldita contractura. El primer problema físico apareció el 28 de febrero, contra el América de México. Aquella noche, Ariel sintió un pinchazo: contractura en el isquiotibial izquierdo. No estuvo contra Chicago, en el Monumental, pero reapareció frente a Boca, diez días después. La segunda señal de desgaste se notó con Gimnasia, en La Plata. Otra vez el pinchazo, otra vez a detener la marcha, de nuevo las medias bajas: “No es un desgarro, pero tiene una contractura en la cara posterior del muslo derecho”, informó el doctor Giulietti. A los cuatro días estuvo ausente frente a Chacarita porque el riojano prefirió guardarlo para el partido ante el Gremio. “¿Chacarita? Estoy para diez minutos, y así no quiero arriesgar”, dijo Ariel entonces.

Tres días después, jugó apenas dos minutos más. ¿Y ahora? A esperar y rezar, porque para el partido con Racing, Maxi López está suspendido y Esnaider salió el domingo con dolores en el aductor izquierdo. “ (Olé, 25 abril de 2002)

SE HA FORMANDO UNA PAREJA, ROBERTO...
Cavenaghi y D”Alessandro fueron seguidos por Bettega y Sívori, hombres fuertes de la Juve. Antes hubo una reunión con Aguilar.

Llamó la atención. En la platea Belgrano, en uno de los nuevos palcos del Monumental, Enrique Omar Sívori y Roberto Bettega seguían el partido con atención. Parece que especialmente los movimientos de Fernando Cavenaghi y de Andrés D”Alessandro, quien arrancó en el banco y rápidamente saltó a la cancha cuando Ariel Ortega pidió el cambio. Unas horas antes, Bettega, vicepresidente de la Juve, se reunió en el estadio con José María Aguilar, el presidente de River.

Los rumores, que juegan carreras cuando se producen encuentros de este tipo, dicen que el italiano buscaría asegurarse a los chicos revelación del fútbol argentino. Aguilar, cuando pasó por la zona de vestuarios antes del partido, minimizó el tema. Más allá de que en Europa se dice que Bettega tendría para ofrecer unos 30.000.000 de dólares por la parejita ofensiva de River.

Haciendo hipótesis, tal vez apresuradas, hay que decir que Aguilar es consciente de que será difícil retener a D”Alessandro cuando los europeos se decidan a sacar los dólares de la caja fuerte. En cambio, hace unos días anunció que Cavenaghi, en este momento es intransferible. Sabe que el Cabezón es conocido en el Primer Mundo y que ya se menciona más al Torito goleador (ya se habló de un interés del Parma y un sondeo menos importante de la Lazio). De todos modos, el tema quedó ahí. Después del partido, Bettega se fue hacia Paraguay, donde hoy participará de la inauguración del estadio del club Sol de América, cancha que llevará su nombre en reconocimiento a su trayectoria. Ese fue el motivo principal de su viaje.

A principios de marzo, River rechazó la primera oferta formal que llegó por el zurdo que lleva la 11 con clase: fue de 15 millones de dólares y la hizo un agente FIFA israelí, llamado Ronen Katzav, quien tiene mucha llegada en Inglaterra. A los pocos días, considerado un jugador de elite por todos los dirigentes de la Comisión Directiva del club, Andrés recibió un retoque en su contrato por la temporada pasada: de cobrar 3 mil pesos de sueldo y 90 mil de prima, pasó a recibir 7 mil y 200 mil respectivamente. Pero todavía no le retocaron el contrato por el 2001/02, acordado por 5 mil pesos de sueldo y 120 mil.

Ya lo dijo Aguilar: “Y, va a ser muy difícil retener a Andrés. Los jugadores saben que en Europa puede ganar diez veces más de lo que gana acá”. Los poderosos, los que tienen dólares en sus maletines, también lo saben. Por eso es probable que haya empezado la excursión en busca de talentos que desean asegurar su futuro.”  (Federio Del Rio, Olé, 25 abril de 2002)


river

GRÊMIO TEM REABILITAÇÃO SENSACIONAL
EQUIPE COMEÇOU PERDENDO, MAS VIROU O JOGO CONTRA O RIVER PLATE, 2 A 1, E ESTÁ BEM PERTO DA PRÓXIMA ETAPA DA LIBERTADORES

O Grêmio deu a volta por cima. Ontem, em Buenos Aires, a equipe de Tite venceu o River Plate por 2 a 1, de virada, no jogo de ida das oitavas-de-final da Copa Libertadores. Coudet abriu o placar, Tinga e Gilberto viraram. Agora, o Grêmio precisa de um empate para obter a vaga. A partida de volta, no estádio Olímpico, será no dia 2 de maio.

O River começou pressionando o Grêmio, que conseguiu controlar o ímpeto do time argentino. Bem posicionada na defesa, a equipe gaúcha tentava surpreender nos contra-ataques. A partida teve um início eletrizante. Logo aos 12min, o Grêmio recebeu uma ótima notícia: Ortega voltou a sentir a lesão muscular e foi substituído por D’Alessandro. Na seqüência, após cobrança de escanteio, Polga chutou por cima. Num jogo entre grandes, as oportunidades de gol não paravam. Aos 17min, Dominguez bateu forte e Martini fez ótima defesa. O Grêmio quase marcou, aos 29min. Roger disparou pela esquerda e cruzou para Luizão concluir à esquerda.

Na segunda etapa, o River surpreendeu o Grêmio logo no primeiro minuto. Coudet pegou um rebote, a bola desviou em Roger e entrou, sem chances para Martini esboçar a defesa. O gol não intimidou o Grêmio, que foi para cima do River. Aos 11min, Luizão passou para Tinga dentro da área acertar um forte chute no gol empatando a partida. Depois do empate, o Grêmio queria mais. E, aos 45min, Fernando, que havia entrado no lugar de Zinho para reter a bola, fez grande jogada e achou Gilberto livre para marcar o gol da virada.

Hoje, em Assunção, o presidente do Grêmio, José Alberto Guerreiro, deverá pedir à Conmebol que libere Danrlei para jogar o restante da Libertadores.” (Correio do Povo, 25 de abril de 2002)

TITE E A CAPACIDADE DE INDIGNAÇÃO

O festivo vestiário gremista, ontem, no Monumental de Nuñez, em nada lembrava o clima tenso e triste que envolveu o time tricolor após a goleada de domingo. O presidente José Guerreiro disse que foi feito um ‘trabalho profundo sobre a importância da Libertadores’ e que os jogadores deram ‘uma resposta excelente’. O dirigente elogiou o futebol de Luizão, que fez a jogada do primeiro gol, e destacou as substituições feitas por Tite, em especial a de Fernando por Zinho.

O treinador gremista elogiou a sua equipe, que ‘soube absorver o golpe do gol do River e depois saiu para buscar o resultado’. Tite salientou que o Grêmio teve ‘qualidade e equilíbrio para jogar bem e vencer com justiça um time forte como o River Plate em seu estádio’. Ele observou que a vitória mostrou, ainda, a capacidade de indignação dos jogadores: ‘O pessoal estava com o último resultado engasgado na garganta. E entrou em campo sem omitir-se da responsabilidade'”. (Correio do Povo, 25 de abril de 2002)

2002 river 1x2 gremio fabian gredillas tinga

Foto: Fabian Gredillas (Correio do Povo)

GRÊMIO BATE O RIVER NO ÚLTIMO MINUTO PELA LIBERTADORES
O Grêmio foi até Buenos Aires e bateu por 2 a 1 o River Plate, na noite desta quarta-feira, pelas oitavas-de-final da Copa Libertadores da América. Gilberto, aos 45 do segundo tempo, marcou o gol da vitória gremista.

As equipes voltam a se enfrentar na quinta da próxima semana, no estádio Olímpico, em Porto Alegre. O time gaúcho precisa apenas de um empate para se classificar.

A equipe que passar pega na próxima fase pega o vencedor do confronto entre Nacional e América de Cali. Os uruguaios venceram a primeira partida por 1 a 0.

Em tom de desabafo, o técnico Tite agradeceu o suporte das famílias dos jogadores e comissão técnica, que foram muito criticados após a goleada sofrida para o Atlético-PR por 5 a 1, no último sábado, pela Copa Sul-Minas.

O River foi melhor no primeiro tempo. O time argentino pressionou, mas foi o Grêmio que assustou nos contra-taques. Aos 14 minutos, Zinho levantou de escanteio na área, Luizão escorou e Polga apareceu livre no segundo pau para tocar para fora.

Aos 29 foi a vez de Luizão desperdiçar uma boa oportunidade. O atacante sobiu de cabeça depois do cruzamento de Roger e a bola passou raspando a trave esquerda do goleiro Comizzo.

Mas, logo no primeiro minuto da etapa final, o River abriu o placar. Caudet pegou uma sobra dentro da área e bateu. A bola ainda desviou na zaga antes de entrar no ângulo.

O Grêmio não demorou a reagir e, aos 11, Luizão rolou para Tinga soltar a bomba e deixar tudo igual.

O time argentino partiu com tudo para cima, mas foi o Grêmio que marcou. Aos 45, Gilberto recebeu dentro da área e marcou o gol da vitória.” (Terra, 24 Abril de 2002, Quarta-feira, 23h32)

2002 ida paulo franken zh

Foto: Paulo Franken (Zero Hora)

NO MINUTO FINAL, GRÊMIO DERROTA RIVER
    Com o atacante Luizão de volta ao time, o Grêmio derrotou o River Plate por 2 a 1, em Buenos Aires, pelas oitavas de final da Libertadores. A partida de volta será na próxima quarta, em Porto Alegre.
   O River sentiu a perda de Ortega, que saiu aos 12 min do primeiro tempo, com uma contratura muscular. Apesar disso, o time argentino abriu o marcado logo a 1 min do segundo tempo. Coudet chutou de fora da área, a bola bateu na defesa e enganou Eduardo.
   Aos 11 min, Tinga apareceu pela direita e chutou forte, no canto de Comizzo. Aos 45 min, Fernando fez boa jogada. A bola sobrou para Gilberto, que desempatou.” (Folha de São Paulo – quinta-feira, 25 de abril de 2002)

GRÊMIO VIRA NO ÚLTIMO MINUTO E BATE O RIVER EM BUENOS AIRES

Após a desconcertante derrota de 5 a 1 para o Atlético-PR, no último sábado, no Olímpico, na abertura das semifinais da Copa Sul-Minas, o Grêmio se reabilitou hoje e bateu o River Plate por 2 a 1, em Buenos Aires, pela partida de ida das oitavas-de-final da Libertadores.

O resultado dá a vantagem da equipe gaúcha jogar pelo empate na partida de volta, no estádio Olímpico, em Porto Alegre. Foi o segundo triunfo consecutivo do time de Tite contra o rival, em Buenos Aires. No ano passado, o Grêmio bateu o River Plate por 4 a 2, pela Mercosul.

Após um primeiro tempo sem gols, o River Plate abriu o placar logo a 1min da etapa final com Coudet, que chutou de fora e foi beneficiado pelo desvio na zaga, que enganou o goleiro Eduardo Martini. A vantagem argentina, no entanto, durou pouco tempo.

Aos 12min, em jogada que teve participação do atacante Luizão _foi a primeira vez que o jogador inicia uma partida desde o início pelo Grêmio [antes, Luizão jogou meio tempo contra o Cruzeiro, pela Sul-Minas]_, Tinga chutou forte para as redes do gol de Comizzo.

A virada veio aos 45min. O lateral-esquerdo Gilberto recebeu de Fernando, entrou na área e bateu sem chances para Comizzo. Agora, as duas equipes voltam a jogar no dia 2 de maio, em Porto Alegre, e o empate classifica o Grêmio.” (Folha de São Paulo – 24/04/2002 – 23h34min)

2002 rive ida rodrigo mendes ge clic rbs

Fonte: ClicRBS

River Plate 1×2 Grêmio

RIVER PLATE: Ángel Comizzo; Hernán Garce, Celso Ayala e Ricardo Rojas; Eduardo Coudet (Ariel Franco), Cristian Ledesma (Esteban Cambiasso), Cláudio Husaín, Victor Zapata e Ariel Ortega (D’Alessandro); Alejandro Dominguez, Fernando Cavenaghi
Técnico: Ramón  Díaz

GRÊMIO: Eduardo Martini; Anderson Polga, Claudiomiro e Roger; Anderson Lima, Emerson, Tinga, Zinho (Fernando Menegazzo) e Gilberto; Rodrigo Mendes (Rodrigo Fabri) e Luizão (Fábio Baiano)
Técnico: Tite

Copa Libertadores 2002 – Oitavas de Final – Jogo d eIda
Data: 24 de abril de 2002, quarta-feira, 21h40min
Local: Estádio Monumental de Nuñez, em Buenos Aires-ARG
Público: 10.842 pagantes
Renda: $ 66.131,00
Árbitro: Carlos Amarilla (Par).
Assistentes: Robert Troxler e Amélio Andino (Par)
Cartões Amarelos: Garcé, Husaín, Celso Ayala, Rodrigo Mendes, Anderson Polga, Gilberto
Gols: Eduardo Coudet, no primeiro minuto do segundo tempo.  Tinga, aos 12 e Gilberto, aos 45 minutos do segundo tempo.

 

Advertisements

One Response to “Libertadores 2002 – River Plate 1×2 Grêmio”

  1. Confrontos entre River Plate e Grêmio em Buenos Aires | Grêmio1983 Says:

    […] Supercopa 1988 – River Plate 3×1 Grêmio Supercopa 1989 – River Plate 2×1 Grêmio Supercopa 1991 – River Plate 2×2 Grêmio Supercopa 1995 – River Plate 3×2 Grêmio Copa Mercosul 1998 – River Plate 3×1 Grêmio Copa Mercosul 2001 – River Plate 2×4 Grêmio Libertadores 2002 – River Plate 1×2 Grêmio […]

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.


%d bloggers like this: