Copa Mercosul 1998 – River Plate 3×1 Grêmio

by
1998 river gremio goianoi la nacion zh

Foto: La Nacion

River Plate e Grêmio se enfrentaramenos Aires na última rodada da fase de grupos da Copa Mercosul 1998. O tricolor precisa de uma vitória simples para avançar as quartas de final, enquanto os mandantes precisavam vencer por dois gols de diferença para se classificar.

E os donos da casa conseguiram o placar de 3×1 com um gol de pênalti, nos acréscimos, convertido por Gallardo, atual treinador do River.

Vale lembrar que depois desse jogo, o Grêmio venceu 5 dos 6 jogos restantes da primeira fase do Brasileirão e conseguiu se classificar para os playoffs na oitava posição.

1998 river gremio djair solari la nacion zh

Foto: Zero Hora

MAIS UM FRACASSO TRICOLOR
Grêmio é eliminado da competição e tem quatro jogadores expulsos

Houve esforço, iniciativa, marcação forte, é verdade. Quanto a isso ninguém poderá reclamar de River Plate e Grêmio, ontem à noite, em Buenos Aires. O difícil mesmo foi enxergar futebol: passes corretos, lançamentos com alguma lucidez, tabelas de atacantes, toques de primeira, avanços verticais rumo ao gol, nada disso se viu no Monumental de Nufiez. Não fosse pelo golaço de Aimar aos 32 minutos da etapa final, o segundo dos argentinos, o jogo poderia ser considerado ruim, apesar dos quatro gols. Mas o golaço de Aimar de fora da área valeu o ingresso. Antes, Pizzi tinha aberto o placar de cabeça, aparando cruzamento da direita. O Grêmio ainda descontou em um gol contra de Berizzo, mas Galhardo fechou o placar de pênalti. A derrota por 3 a 1 eliminou o clube da Copa Mercosul e classificou o River.

Resta ao Grêmio; terminar o Brasileirão numa numa boa classificação. Hoje, ocupa a 16ª colocação, faltando, seis rodadas para encerrar a primeira fase. Ontem o Grêmio não jogou bem em nenhum momento, mas resistia aos ataque do River com o trio de volantes Fabinho, Goiano e Djair. Com ltaqui ajudando na marcação, os argentinos não conseguiam chegar à frente. Isto até Rodrigo Mendes perder a cabeça e atingir Castilho por trás. Foi expulso na hora. Então, Celso Roth teve que organizar a equipe com um jogador a menos desde os 24 minutos do primeiro tempo.

Daí em diante, os argentinos só não garantiram a vitória antes dos 10 minutos da segunda etapa, quando Pizzi marcou o primeiro, por incompetência do River, nem sombra daquele,. time multicampeão de um ano atrás. Na segunda etapa, mesmo com um a menos, o Grêmio melhorou. Palhinha entrou no lugar de Djair e conseguiu ser o melhor em campo, mesmo ficando em campo apenas alguns minutos.

Mas tudo não poderia terminar de forma mais melancólica para o tricolor. Rodrigo Costa, Goiano e Fabinho perderam a cabeça e foram expulsos. O Grêmio finalizou o jogo com apenas sete jogadores em campo. A rigor, o time de Celso Roth teve um belo chute de fora de Rodrigo Mendes na primeira etapa e um gol perdido por Tinga na segunda. E foi só. Pouco para quem precisava vencer. ” (Zero Hora – 16 de Outubro de 1998)

capa 1998 OLE

ENTRÓ DE ÚLTIMA
River tenía que ganarle a Gremio por dos goles y lo hizo cerca del final con un penal de Gallardo. Antes sufrió mucho, a pesar de la gran noche de Pablo Aimar.

Había alguien que no merecía ese final. Los golpes de los brasileños le dolían con retroactividad pero él solo había encendido la ilusión de River. Asistencia para el primer gol, una joya en el segundo. Era posible. Por Aimar. Por Pablo Aimar, en la noche que dejó de ser Pablito. Pero… Gol en contra de Martínez. No. Todo mal. No puede ser. Afuera de la Mercosur. Un año maldito. Pero… Penal ¿Penal? Show de rojas y gol de Gallardo, después de los cinco minutos más largos de la historia. Clasificación. Desahogo. Con más fervor que fútbol. Sudando. Sufriendo. Al estilo de este River.

Con amor propio, como ahora le gusta a Ramón Díaz, pero con la falta de brillo de estos tiempos. Las señales de que a River todo le iba a costar el doble aparecieron con las primeras vueltas de la pelota. Enseguida se vio cómo Astrada y Marcelo Gómez se empecinaban en jugar de lo mismo. Entonces, como el ex Vélez no tenía recorrido, ni para ser salida ni para recuperar, lo de Astrada también se deslucía. Ahí surgió un interrogante: si River tenía que salir a buscar un triunfo por más de dos goles, ¿para qué Ramón Díaz armó esa dupla en el medio? Y este error de concepto del técnico se potenciaba al ver a Pablo Aimar solo de tanta soledad. El Cai intentó siempre, se bancó todas y demostró que además de tener muy buena técnica, es guapo. Cuánto le pegaron! El cordobés aceptó el compromiso y fue el conductor del equipo. Pero cada vez que levantaba la cabeza se encontraba sin los suyos. Castillo se alejaba del área para tratar de tocar y no lo conseguía. Pizzi, el único punta-punta casi no participaba del juego. Y como a Solari lo sacó un hachazo de Rodrigo Mendes, el Cai tuvo que crecer de golpe.

Este River no se pareció en nada al que goleó a Ferro el domingo y por eso quedó condenado al trabajo forzoso. No supo sacarle el jugo al hombre de más. Los laterales se proyectaron poco y entonces River dejó que Gremio se agrupara bien. Y con la amenaza constante del grandote Ze Afonso, llegó un par de veces cerca de Burgos.

Muñeco, adentro. Ramón Díaz había anunciado que Marcelo Gallardo iba a jugar un rato para ponerse en ritmo pensando en Boca. Como los papeles se quemaban, el Muñeco jugó todo el segundo tiempo. Otro manotazo del Pelado fue meter a Escudero por el opaco Gómez. Necesidad y urgencia.

A esa altura los nervios pateaban en contra. River hizo de los centros su sistema y no una alternativa. Pizzi metió un cocazo y se encendió la esperanza. Se podía, a pesar de todo. Pelotazos, más centros, algo de Gallardo y todo el coraje de Aimar. Para meter aquel derechazo. Para que River vuelva a vivir. Dedicado a Boca… (Facundo Quiroga, Olé, Viernes 16 de octubre de 1998)

ENTRÓ EL MUÑECO Y SE ARMÓ LA FIESTA
Gallardo entró en el segundo tiempo y fue clave: inició la jugada del gol de Aimar y metió el tercero de penal. Hacía un mes y medio que no pisaba una cancha.

A River le faltaba algo. Los hinchas, cansados de añorar la potencia goleadora de Salas, los lujos de Francescoli y las gambetas de Ortega, anoche se dieron el gusto de volver a disfrutar de la calidad de Marcelo Gallardo después de un mes y medio. Se nota que al Muñeco todavía le falta, pero entró en contacto con la pelota y mostró algunas cosas interesantes. De sus pies (encaró por la izquierda y le dio el pase a Cristian Castillo) nació la jugada del gol de Pablito Aimar y definió el partido con un penal. La idea es que llegue a punto para el superclásico con Boca, dentro de nueve días.

El Muñeco volvió después de recuperarse de una distensión en los isquiotibiales de la pierna izquierda en el partido contra Talleres, hace un mes y medio. Después, durante la recuperación, se complicó por una fatiga muscular en la pierna derecha. En el entretiempo, Ramón Díaz decidió que Santiago Solari se quedara en el vestuario para dejarle su lugar.

Empezó bastante bien. A los cuatro minutos le metió una buena pelota a Pizzi, pero el árbitro cobró falta del delantero contra el arquero Darnlei. A los 19 minutos, le quedó un tiro libre ideal para su perfil: a 25 metros del arco, sobre el sector izquierdo. Le pegó bien y el tiro superó la barrera, pero le faltó dirección: fue casi al medio y el arquero se quedó con la pelota.

Lo más interesante fue su buena buena aceleración en tres cuartos de cancha. A los 23 tuvo otra chance. La agarró en tres cuartos de cancha y encaró. Fabihno lo bajó dentro de la media luna. Esta vez optó por pegarle fuerte al palo del arquero. Se le fue arriba. Cinco minutos más tarde le pegó a otro tiro libre, también fabricado por él. Pero la tercera no fue la vencida. La quiso acariciar y le salió igual que el primero. Sobre el final se sacó las ganas con el penal.” (Jorge Luis Sierra, Olé, Viernes 16 de octubre de 1998)

Hizo una del Sheriff
Astrada volvió a jugar como volante central tras la polémica con Ramón. Y lo hizo muy bien.

No fue la figura de la cancha, aunque tuvo una muy buena noche. Pero lo más importante del partido de ayer para Leonardo Astrada es que volvió a jugar de cinco, como más le gusta. Porque finalmente el Negro ganó la pulseada que durante la semana tuvo con Ramón Díaz sobre su posición en la cancha. El técnico anoche ante Gremio decidió ponerlo nuevamente como volante central y el que ocupó el polémico sector derecho del mediocampo de River fue Marcelo Gómez.

“Creo que en la semana se habló de más. El domingo me tocó jugar por derecha y hoy (por ayer) tuve la oportunidad de hacerlo de volante central. Sólo espero seguir rindiendo lo mejor posible”. Después del triunfo y la clasificación, el Negro le bajó los decibeles a la polémica que nació después del partido con Ferro del domingo pasado. Astrada jugó 45 minutos como volante por derecha, y en el entretiempo el técnico lo sacó y mandó a la cancha a Escudero.

A la hora de dar las explicaciones del caso, Ramón dijo “salió porque necesitábamos ser más punzantes por ese sector”. En los primeros días de la semana, Astrada se puso firme: “Si el técnico me vuelve a pedir que juegue por la derecha, le digo que no”, dijo. Pero Ramón no se echó atrás y contestó que “es muy inteligente y sabe que en estos momentos debe jugar”. Por lo que se vio ayer en el Monumental, quedó claro que el DT no pudo convencer al Negro y las cosas fueron como antes.”(Jorge Lopez,Olé, Viernes 16 de octubre de 1998)

ficha 1998 OLE

EN EL ULTIMO MINUTO, CLASIFICO EN LA MERCOSUR
River entró por la ventana

Le ganó 3-1 a Gremio en un final caliente. Se quedaba afuera por un gol en contra de Martínez, pero el árbitro paraguayo González cobró un penal agónico y dejó a los brasileños con siete jugadores

En un final polémico, River pudo ganarle 3-1 al Gremio y logró clasificarse para la segunda ronda de la Mercosur. Los brasileños terminaron con siete jugadores, luego de haber complicado el partido, que el equipo de Ramón Díaz ganaba cómoda y merecidamente por 2-0 hasta que un gol en contra de Jorge Martínez, a diez minutos del final, impuso suspenso e incertidumbre. Un penal a Castillo en el último minuto, convertido suavemente por Gallardo, le dio la clasificación al local.
River había sufrido todo el primer tiempo. Manejaba el partido pero nunca pudo sacar provecho de la situación, facilitada cuando a los 20 minutos fue expulsado el delantero brasileño Rodrigo Mendes. Pizzi estuvo aislado, Castillo no le encontró la vuelta al partido, Aimar manejaba el ataque pero no conseguía ordenar las ideas, y fue repetidamente golpeado bajo la complacencia del paraguayo mundialista González.
Para el segundo tiempo, Díaz puso a Gallardo y Escudero para imprimirle más ritmo e inteligencia al ataque. Por los veinte del complemento, el partido era, definitivamente, un frontón. Gremio había renunciado a todo lo que no fuera defender, Gallardo se juntaba con Aimar, River abría la cancha, era fervor y pausa. Por eso no extrañó que Pablito –el mejor jugador de River– desbordara por izquierda, tirara un centro impecable y Pizzi, con potencia y ubicación, cabeceara solito en el área chica y pusiera el 1-0. Faltaba el último empujoncito. Castillo metió una volea a la carrera, que conjuró Danrlei. Pero de contra también se lo comió Zé Alfonso. Hasta que a los 32, tras una maniobra de Castillo, Aimar le pegó de derecha, con la cara interna, desde afuera del área, como caminando. Un golazo.Llegó el gol en contra de Martínez –un centro paralelo al fondo empujado involuntariamente– y la angustia. Hasta que en una entrada de Castillo, a un minuto del final, González cobró penal, los brasileños hicieron el escándalo y Gallardo le puso el sello.” (Página 12, 16 de outubro de 1998)

LOS NERVIOS DE RIVER NO ESTALLARON GRACIAS A UN PENAL
Sobre la hora, cuando Gremio tenía siete jugadores, Gallardo entregó la victoria y la clasificación

Difícil momento, de responsabilidad máxima, de jugarse la supervivencia del año en un simple remate. Así encaró Marcelo Gallardo el tiro final, ese penal a todo o nada como pocas veces. Temple en el elegido que salió del banco de suplentes para cambiarla la cara a River, en el juego y en la sonrisa por ese agónico triunfo por 3 a 1 que le permite avanzar a los cuartos de final de la Copa Mercosur, tras superar al Gremio desmembrado en siete hombres por culpa de un árbitro paraguayo Epifanio González que demostró ser un desastre en su trabajo. Malo en serio fue el arbitraje, pero River hizo méritos de todas maneras para mantenerse con vida futbolística.

Por más que le cuesta mucho a este River organizar un ataque colectivo y coherente. Menos claro resulta apurado por urgencias, necesitado de goles para seguir en el torneo y casi asfixiado por la cuerda de un año futbolístico tenso. Voluntad sobra y ese es un problema, porque son individualidades que por querer mucho hacen poco en beneficio del equipo.

Ni siquiera aprovechó la superioridad numérica y la expulsión de Rodrigo Mendes le provocó una ansiedad que aportó más confusión. Porque River no piensa, avanza por instinto y depende demasiado de Aimar, a quien todos le cargan la responsabilidad, sacándose la propia, claro. Y como el joven conductor se equivocó al encerrarse solo por el centro de la marca rival, el pelotazo empezó a ser el único recurso. Es una variante de pobreza futbolera, pero no daba para más River y encima le servía. No estaba este equipo para desperdiciar nada. Más convencido del camino quedó cuando uno de esos tantos centros encontró la cabeza goleadora de Juan Antonio Pizzi.

Entonado por ese tanto que bajaba las pulsaciones, River consolidó la ofensiva. Y mejoró bastante. Ya Marcelo Gallardo y Marcelo Escudero descargaban la presión de Aimar y éste encontraba la libertad para pararse en la medialuna y rematar hacia un golazo. Aunque respirar sin ahogarse no es para River y apurado en un cierre Martínez hizo un gol en contra.

Parecía un fin de año sin algo para festejar, pero a Castillo lo frenaron con una infracción y el penal fue uno de los pocos aciertos del árbitro González -ignoró un penal de Sorin por mano- que empezó a repartir rojas a mansalva. Toque firme de Gallardo y River que da otro paso tembloroso, pero que tambaleándose y todo sigue de pie…

Discusión por el horario

El horario del partido entre River y Gremio generó una situación confusa. La hora señalada para el comienzo era las 21.40. Pero ayer, a las 16.30, un fax de la Confederación Sudamericana de Fútbol llegó a la AFA con una nueva orden: se debía largar a las 21.10.

La noticia inquietó a las autoridades de Multimedios América, encargado de la transmisión, ya sin tiempo de cambiar su programación; finalmente, la emisora y la CSF se pusieron de acuerdo y el partido empezó a las 21.40, igual que el de San Lorenzo v. Gremio, televisado por TyC Max. “(La Nacion – 16 de octubre de 1998)

River Plate 3×1 Grêmio

RIVER PLATE: Burgos; Martinez, Paz, Berizzo e Sorin (Placente); Astrada, Gomez (Escudero), Solari (Gallardo) e Aimar; Castillo e Juan Pizzi.
Técnico: Ramon Diaz

GRÊMIO: Danrlei; Walmir, Rodrigo Costa, Scheidt e Roger; Djair (Palhinha), Goiano, Fabinho e Itaqui (Clóvis); Zé Afonso (Tinga) e Rodrigo Mendes.
Técnico: Celso Roth

Copa Mercosul 1998 – Grupo E – 6ª Rodada
Data: 15 de outubro de 1998, quinta-feira
Local: Estádio Monumental de Núñez, em Buenos Aires/ARG
Público: 10 mil pagantes.
Renda: US$ 186.588,00
Árbitro: Epifanio Gonzalez (PAR).
Auxiliares: Ricardo Grance (PAR) e Celestino Galvan (PAR)
Cartões Amarelos: Astrada, Aimar, Fabinho, Danrlei, Goiano, Djair e Palhinha
Cartões vermelhos: Rodrigo Mendes (25´/1ºT), além de Rodrigo Costa (40´/2ºT), Fabinho (43´/2ºT) e Goiano (43´/2ºT)
Gols: Pizzi, aos 10 minutos; Aimar, aos 31, Martinez (contra), aos 37 e Gallardo (de pênalti) aos 46 minutos do segundo tempo

 

One Response to “Copa Mercosul 1998 – River Plate 3×1 Grêmio”

  1. Confrontos entre River Plate e Grêmio em Buenos Aires | Grêmio1983 Says:

    […] Grêmio Supercopa 1991 – River Plate 2×2 Grêmio Supercopa 1995 – River Plate 3×2 Grêmio Copa Mercosul 1998 – River Plate 3×1 Grêmio Copa Mercosul 2001 – River Plate 2×4 Grêmio Libertadores 2002 – River Plate 1×2 […]

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.


%d bloggers like this: